21 feb. 2012

Nada Surf @ Sala Apolo


Hay domingos que tienen de todo menos de domingo. Y es que puedo asegurar que muchos de los que entramos en la Sala Apolo para ver a Nada Surf salimos con un subidón de energía digno de un viernes noche.

Pero mejor empecemos por el principio. Nada Surf visitaban Barcelona, la última fecha de una rápida pero contundente visita a España, que con dos sold outs colgados y un Apolo bastante lleno dan a entender que son una banda querida en nuestro país.


Los chicos de Waters se encargaron de abrir la noche con los que estábamos ya en la sala, y con todos los que, poco a poco, iban llegando. Con sus melodías  de aire californiano nos hicieron calentar motores al animarnos a colaborar en algún tema como Mickey Mantle o con su single For The One.




Bastante puntuales aparecieron Nada Surf en el escenario. Unos Nada Surf para los que no han pasado los últimos años, y es que están igual que cuando los vi por primera vez presentando Lucky


Abrieron la noche con un par de temas de su último disco The Stars Are Different To Astronomy, el cual venían a presentar en esta gira. Luego repasaron también algunos clásicos de la banda como What Is Your Secret o Weightless con los que el público se empezó a animar a bailar un poco (que todos sabemos lo que cuesta en Barcelona que nos movamos en un concierto). Jules and Jim o When I Was Young sonaron con toda naturalidad entre el público que tan solo hace un mes que ha podido escuchar el último largo de la banda afincada en New York. Tal vez el siguiente gran broche de esta parte del concierto fue un Evolution de Mercromina en un bastante correcto español por parte de Matthew Caws.


Para la primera ronda de bises se guardaron unos cuantos ases en la manga, y es que el concierto pasaba rápido y ameno entre las bromas y la interactuación por parte de la banda con el público. Un calmado Blonde on Blonde tranquilizó a las fieras pero solo empezar Always Love se consiguió que toda la sala se rindiera a los pies de Nada Surf porque el tema nos gustará más o menos, pero es un hit como un templo, que aprovecharon para enlazar con Looking Through.




El concierto iba a acabar y no iban a permitir que fuera de capa caída por lo que salieron a matar con un casi rapeado Popular y un Blankest Year que nos hubiera tenido gritando y bailando "fuck it" tanto tiempo como ellos lo hubieran deseado.


Como resumen, una banda como Nada Surf es una apuesta segura para un concierto de calidad, que te lleva de lo emotivo, a querer saltar y gritar sus temas. Resaltar también el gran nivel de todos sus músicos, desde el multinstrumentista Martin Wenk quién grabó con ellos su último disco y anda con ellos en toda su gira a su batería desde el 95 a Ira Elliot, quién más de una vez nos robó toda nuestra atención.


k.
Fotos cedidas por L'Ampli 

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